El pensamiento humano no siempre es representado por lo que unos cuantos digan, es tremendamente riesgoso considerar que algo por estar impreso en millares de ejemplares es una verdad, es como creer que repetirme una mentira mil veces la hace verdad. Creo que filtrar la información no es la solución a este problema, la gente tiene derecho a saber que lo que lee es el ejercicio de otro a decir lo que cree o piensa y que QUIEN LEE DEBE EJERCER TAMBIÉN SU DEREHO A PENSAR a tomar decisiones a discernir a objetar, a coincidir o no.
En este sentido considero que la posibilidad de que no todo lo dicho o escrito es verdadero abre la puerta al criterio y a la búsqueda de la verdad genuinamente, es decir a la verdad de cada individuo. Si bien la desinformación es la antitesis de la realidad, entonces representa un ejercicio de razonamiento que permite vislumbrar con mas claridad lo que es de lo que no es… un movimiento que permite aclarar la vista hacia lo real o verdadero. Desinformar es seducir hacia la búsqueda de lo legitimo, no desinforman los medios, creo que es un acto voluntario de cada individuo. Si creo que decidimos creer aquello que nos da un poco de comodidad, quizás relaja la razón, quizá insta a la imaginación o quizá permite desarrollar instintos o recrear momentos pasados o anhelos reprimidos. Quizá en la desinformación las personas desahogamos la crueldad que tenemos o la morbosidad de nuestras mentes para no tomar la vida tan en serio.
Cada vez que extendemos una mentira disfrazada de chisme, comentarios, dicen que, jugamos a no tomar tan en serio el dolor de la realidad, creo que bien decían los pasados reyes al pueblo pan y circo, es verdad, antes sucesos dolorosos sociales, políticos de salud, el pueblo acoge una mentira cruel, o absurda para refugiarse
Esto no demanda mucha ciencia, es un ejercicio una practica que hacemos todos diariamente evadiendo la soledad, la tristeza, la frustración de nuestras realidades, entonces por que no jugar con las realidades científicas o sociales.
Definitivamente el que algo este impreso no lo hace verdadero, sin embargo el que quede en papel muchas veces basura o tesoros, no demerita la grandeza de la imprenta del papel, de la grandeza y poder de la palabra de la letra escrita, lo trascendente, impactante y extraordinario del abrir un libro.
Seguramente si esto que escribo se imprimiera a millares sería por si mismo un privilegio, pensando que alguien mas pueda leerlo, sentirlo, compartirlo, y mas aun si alguien es capaz de dejar en palabras lo que otros no entienden y poner nombre a aquello que no puedo ponerle nombre ha hecho una gran aportación. Si en cada libro se rompen barreras de ignorancia, miedos, dudas o simplemente ponen un sonrisa, el libro y la imprenta han cumplido su misión, si un libro a acercado a alguien a la verdad, o si mismo la imprenta gano la batalla de lo intrascendente.
Diana Chávez De La Sota
0 comentarios:
Publicar un comentario