CLICK HERE FOR THOUSANDS OF FREE BLOGGER TEMPLATES »
5:46

¿La sociedad nos ha hecho concebir las cosas de una cierta manera?

El gran atractivo de la película Shrek ya es bien conocido. Todo se trata de la parodia que esta crea contra las clásicas películas de Disney. La verdadera gracia de este filme radica en ver el otro lado de la moneda, romper con los esquemas que son establecidos por la sociedad desde un principio y que hoy en día nadie los cuestiona.

La burla primordial que nos presenta la película son los personajes ya que rompen todos los esquemas. La apariencia física de todos es completamente burlesca, aquí no hay un príncipe encantador (sino un ogro horrible, que aparte no es príncipe), una bella princesa (sino una ogra gorda); un bello caballo (sino un burro feo y hablador) o un dragón malvado (sino una dragoncita coqueta) entre otros.

La parodia continua con los comportamientos y actitudes de todos estos.
En el filme podemos observar al personaje más sobresaliente: el burro. Este, habla de una manera poco ortodoxa y mal vista por la sociedad; lo hace usando palabras como nadien, ira, pus, dijistes, etc. Como podemos observar son palabras que pueden ser comúnmente utilizadas en algunos círculos sociales, así que usted se preguntará por que gozamos reírnos de las personas que hablan de esta forma incorrecta.
El empleo de estas palabras, lo asociamos frecuentemente con una clase social baja y se debe a una simple explicación; el patrón de referencia en cuanto al lenguaje es nada más ni nada menos que la escritura (es la única forma de comprobar gramaticalmente cual es el lenguaje correcto y el incorrecto); aquellos que carecen de recursos tienen una mayor dificultad para acceder a las fuentes escritas.

Retomando el tema (de los comportamientos de los personajes de la burla de DreamWorks hacia Walt Disney) también se encuentra Shrek, quien es poco refinado, tosco, descortés, atrabancado y nada romántico, características contrarias a las que un príncipe encantador “debería” tener. La princesa, comparte tanto sus conductas como su físico. Esta es la manera en la que nos exhibe a cada uno de sus protagonistas.

La sociedad ha creado fórmulas para hacer así que la comunicación sea más fácil. El uso de la recurrencia a lugares comunes (asociando la imàgen con la palabra) ha sido una gran arma para lograr esto. Como resultado ha tenido el establecimiento de ciertas imágenes para ciertas palabras, nos quedamos con un concepto y no pasamos de este. La película de Shreck se atrevió a romper esquemas.

Ana Mazù Camou

0 comentarios: